La montaña fácil es la que se cobra las facturas
24 rescates en el Pirineo en una semana, ninguno en una gran expedición. Por qué la montaña de al lado es la que llena los helicópteros, y cómo evitarlo.
24 rescates en una sola semana
La semana pasada hubo 24 rescates en el Pirineo.
Del 3 al 9 de agosto. Una sola semana.
Fracturas de tobillo, de muñeca, de vértebras. Golpes de calor. Agotamiento. Gente enriscada que subió por donde no debía y no supo bajar.
Un parapentista de 55 años, muerto en Canfranc.
Ninguno de esos rescates fue en una expedición seria. Ninguno estaba haciendo nada “difícil”.
Bien.
La trampa está en la montaña de al lado
Fíjate en una cosa, porque es contraintuitiva.
Cuando la gente piensa en peligro, piensa en lo lejano y lo exótico. El Himalaya. El K2. La pared imposible.
Y cuando piensa en lo de casa, una cresta en el Pirineo, un pico de “domingo”, piensa que no exige nada.
Justo al revés.
La montaña grande impone respeto. Vas preparado, vas con quien sabe, mides cada paso, das media vuelta si toca.
La montaña de al lado no impone nada. Y ahí está la trampa. Nadie la respeta, así que nadie se prepara. Y es la que llena los helicópteros.
No es falta de nivel. Es exceso de confianza
No se cae la gente por falta de nivel. Se cae por exceso de confianza. Por improvisar. Por ir solo. Por no saber leer una tormenta que entra. Por no dar media vuelta a tiempo.
Eso no se arregla siendo más atleta. Se arregla teniendo criterio, un plan, y a alguien al lado que ha visto la película antes.
La montaña se diseña, no se reza
Es exactamente lo que un ingeniero hace con cualquier sistema. No se reza para que aguante. Se diseña para que aguante. Y se decide con la cabeza, no con el ego, esté la cima cerca o lejos.
Échale un vistazo a las expediciones que tenemos planeadas para 2027:
Un abrazo, Alberto
Pd. La montaña no mata a los que la respetan. Mata a los que creen que la conocen.