Kilimanjaro y Torres del Paine: no te voy a dar el precio
Acabamos de abrir dos destinos nuevos: Kilimanjaro y Torres del Paine. Por qué no doy el precio hasta que hablamos, y cómo agendar una llamada.
“¿Precio?”
Cada vez que abro una expedición en Nepal, mando a mi lista un resumen con las alternativas. Trekkings, ascensiones, distintos niveles.
Y siempre, sin falta, llegan los mismos mensajes.
“¿Precio?”
Una palabra. Un signo de interrogación.
Y no se lo doy.
No porque lo esconda. No porque haya letra pequeña. No porque dependa de la luna.
Sino porque tengo otras preguntas antes.
¿Qué quieres hacer exactamente? ¿Trekking o cima? ¿Cuántos sois? ¿En qué fechas? ¿Grupo abierto o privado?
Y la más importante de todas:
¿Estás preparado para esa montaña?
Bien.
Se parece más a una entrevista de trabajo
Piénsalo así. Esto no es reservar un hotel. Esto se parece más a una entrevista de trabajo.
Y en una entrevista de trabajo las dos partes tienen que decir que sí. Tú tienes que querer ir. Y yo tengo que estar seguro de que puedes ir.
Porque el día que estés a 4.000 metros atándote los cordones sin aire, con las rodillas protestando y el grupo esperando, el precio será lo último en lo que pienses.
Ahí solo importará una cosa: si llegaste preparado o no.
Por eso, antes de números, hay una llamada.
Una conversación donde te doy toda la información. El itinerario, la logística, la preparación real que necesitas. Y sí, también el precio. Ahí. Sin misterios.
Pero después de saber que tiene sentido para los dos.
Dos destinos nuevos: Kilimanjaro y Torres del Paine
¿Y por qué te cuento esto justo hoy?
Porque acabamos de abrir dos destinos nuevos: Kilimanjaro y Torres del Paine.
Y las plazas están empezando a volar.
Si quieres que miremos juntos si encajarías, agenda una llamada aquí:
Un abrazo, Alberto
Pd. No me preguntes el precio respondiendo a este email. No te lo voy a dar. Pero en la llamada te lo doy entero, y también te digo si creo que estás listo. Que es lo que de verdad deberías querer saber.